Los huracanes son tormentas tropicales violentas que se forman en el Océano Atlántico meridional, el Mar Caribe, el Golfo de México y la región oriental del Océano Pacífico. Los científicos pueden ahora predecir huracanes, pero las personas que viven comunidades costeras deben planificar qué hacer si se dan instrucciones de evacuar.
Prepárese para los huracanes
- Reúna un equipo de suministros de emergencia y prepare un maletín portátil en caso de que tenga que evacuar.
- Familiarícese con los términos que se utilizan para identificar un huracán
- Una vigilancia de huracán significa que es posible que un huracán azote su área. Prepárese para evacuar. Siga las noticias en la radio y televisión locales o escuche su Radio Meteorológico NOAA para informarse de los últimos acontecimientos. (en inglés)
- Una advertencia de huracán es cuando se espera un huracán en su área. Si las autoridades locales recomiendan evacuar, salga inmediatamente.
- Prepárese para asegurar su propiedad.
- Cubra todas ventanas de su casa con madera contrachapada precortada o contraventanas para huracanes a fin de proteger las ventanas contra los vientos fuertes.
- Planee meter todos los muebles exteriores, decoraciones, cubos de basura y todo lo demás que no esté atado.
- Mantenga los árboles y arbustos bien podados.
- Si tiene automóvil, llene el tanque de gasolina en caso de que tenga que evacuar.
Planee para evacuar
- Planee cómo saldrá y a dónde irá si se le evacuar.
- Si no tiene automóvil, planee otros medios de evacuación
- Planee los lugares donde su familia se reunirá, tanto dentro como fuera de su barrio inmediato.
- Identifique varios lugares a los que podría ir en una emergencia, la casa de un amigo en otra población, un motel o un refugio público.
- Si tiene automóvil, mantenga medio tanque de gasolina en todo momento en caso de que necesite evacuar.
- Familiarícese con las rutas alternativas y otros medios de transporte para salir de su área.
- Lleve su equipo de suministros de emergencia.
- Cierre la puerta con llave al salir.
- Lleve sus mascotas consigo, pero entienda que tal vez sólo se admitan animales de servicio en los refugios públicos. Planee cómo cuidará de sus mascotas en una emergencia.
Si el tiempo lo permite:
- Llame o envíe un mensaje de correo electrónico al contacto “fuera del estado” de su plan familiar de comunicaciones.
- Avísele a dónde va a ir.
- Deje una nota para avisar a otros cuándo salió y a dónde se dirige.
- Pregunte a sus vecinos si necesitan transporte.
- Si no puede evacuar, permanezca dentro de la casa y alejado de todas las ventanas. Refúgiese en un cuarto interior que no tenga ventanas, si es posible. Debe saber que puede sobrevenir una súbita calma en la tormenta mientras el ojo del huracán se desplaza. No salga de su refugio hasta que las autoridades locales indiquen que puede hacerlo sin peligro.
Manténgase informado
- Es posible que las autoridades locales no puedan proporcionar información inmediatamente sobre lo que está ocurriendo y sobre lo que se debe hacer. Sin embargo, debe escuchar su Radio Meteorológico NOAA (sitio está en inglés), ver la televisión, oír la radio o conectarse a Internet con frecuencia para enterarse de las noticias e instrucciones oficiales en cuanto estén disponibles.
- Evite el contacto con el agua de la inundación, si es posible. El agua puede estar contaminada o cargada de electricidad. Sin embargo, si se encuentra atrapado en un vehículo rodeado por las crecidas, baje de inmediato y busque un terreno más alto.
- Manténgase alerta en caso de que se produzcan tornadoes e inundaciones. Si ve una nube en forma de embudo o si las autoridades locales emiten una advertencia de tornado, refúgiese bajo tierra, si es posible, o en un cuarto interior lejos de las ventanas. Si las aguas suben con rapidez o las autoridades locales emiten una advertencia de inundación repentina, busque un terreno más alto.
- Manténgase alejado de cables eléctricos caídos para evitar el riesgo de un choque eléctrico o electrocución.
- Regrese a su casa sólo cuando las autoridades locales indiquen que es seguro hacerlo. Incluso después de que el huracán pase y el agua retroceda, los caminos pueden haberse debilitado y podrían derrumbarse. Los edificios pueden quedar inestables y el agua para beber puede estar contaminada. Aplique el sentido común y tenga precaución.
Para obtener más información sobre la preparación para huracanes y cómo proteger su propiedad contra daños provocados por los huracanes, visite:





